Parlamentarios del oficialismo rechazaron esta semana la idea del senador por la Región de Antofagasta, José Antonio Gómez (PRSD), de establecer la obligatoriedad de incluir la educación cívica en la malla curricular como una asignatura independiente.
La moción, apuntaba a que los jóvenes que ingresarían al padrón con el nuevo escenario político conozcan sus deberes y derechos para decidir si votarán o no.
El Proyecto modificaba los artículos 29 y 30 de la Ley General de Educación, de tal manera que el mencionado artículo 29 quedaba: La educación básica tendrá como objetivos generales, sin que esto implique que cada objetivo sea necesariamente una asignatura, que los educandos desarrollen los conocimientos, habilidades y actitudes que les permitan: 1) En el ámbito personal y social: a) Desarrollarse en los ámbitos moral, espiritual, intelectual, afectivo y físico de acuerdo a su edad. b) Desarrollar una autoestima positiva y confianza en sí mismos. c) Actuar de acuerdo con valores y normas de convivencia cívica, pacífica, conocer sus derechos y responsabilidades, y asumir compromisos consigo mismo y con los otros. Con este objeto, las mallas curriculares deberán considerar, en cada nivel, la asignatura de educación cívica.
Para Gómez “es indispensable que exista Educación Cívica, cuando estamos pensando en que vamos a tener voto voluntario e inscripción automática. Es necesario educar a nuestros jóvenes”, algo que asegura le comentó al ministro Joaquín Lavín cuando aún encabezaba Educación a principios de año.
En tanto el senador DC Patricio Walker, miembro de la Comisión de Constitución, asegura estar “sorprendido” por el rechazo del oficialismo a la incorporación obligatoria de la asignatura de Educación Cívica a la malla curricular. Comenta que en la Sala, el día de la votación, ni siquiera se molestaron en argumentar el voto de rechazo y respecto al hecho que mencionan en los partidos oficialistas de que no correspondía incluir en este proyecto materias de educación.



















